El pasado 13 de marzo, en una ceremonia realizada en LALCEC, nuestro equipo fue distinguido con la Mención al Mérito del Premio Bienal Florencio Fiorini sobre Investigación en Cáncer Año 2025 por el trabajo titulado “Mejora de la eficacia terapéutica en cáncer de mama HER2 positivo mediante un biomarcador para una nueva terapia dirigida”. El reconocimiento destaca no sólo la calidad científica del estudio, sino también su potencial impacto en la práctica clínica y pone de relieve la importancia de la colaboración interdisciplinaria ya que este trabajo fue realizado por Roxana Schillaci (IBYME), Sofia Bruni (IBYME), Marla Ladera Gomez (IBYME), Camila Jencquel (IBYME), Gloria Inurrigarro (Hospital Marie Curie, Hospital Austral y Sanatorio Mater Dei), , Agustina Dupont (Hospital de Agudos Juan A. Fernández), Agustina Badalini, Daniel Lopez Della Vecchia (Hospital de Agudos Juan A. Fernández), Sabrina Barchuk (Hospital de Agudos Juan A. Fernández),Silvina Figurelli (Hospital de Agudos Juan A. Fernández), Ernesto Gil Deza (Instituto Oncológico Henry Moore) y María Florencia Mercogliano (IBYME).

En Argentina, el cáncer de mama continúa siendo la principal causa de muerte por tumores malignos en mujeres. Dentro de este grupo, el subtipo HER2 positivo representa aproximadamente el 20% de los casos y, si bien el tratamiento con el anticuerpo antiHER2 trastuzumab ha mejorado significativamente el pronóstico, una proporción relevante de pacientes desarrolla resistencia. Comprender y revertir este fenómeno es clave para avanzar hacia terapias más efectivas.

Nuestro trabajo identificó un mecanismo central de resistencia: la citoquina proinflamatoria TNF promueve la expresión de mucina 4 (MUC4), una glicoproteína que “oculta” el sitio de unión del trastuzumab en el HER2, limitando su eficacia. A partir de este hallazgo, demostramos que el bloqueo del TNF permite revertir esta resistencia, tanto en modelos celulares como preclínicos. Esta estrategia no solo mejora la respuesta terapéutica, sino que también favorece un microambiente tumoral más activo inmunológicamente, con participación de macrófagos M1-like y células NK.

Un aspecto particularmente relevante del estudio es la validación de MUC4 como biomarcador de mala respuesta al tratamiento y su asociación con tumores inmunológicamente “fríos”, con baja infiltración de linfocitos. Esto abre la posibilidad de utilizar MUC4 como herramienta para guiar decisiones terapéuticas en el futuro.

En conjunto, estos hallazgos sientan las bases para el desarrollo de futuros ensayos clínicos que integren bloqueo de TNF con terapias anti-HER2, incorporando a MUC4 como biomarcador predictivo.

Este reconocimiento refuerza nuestro compromiso de desarrollar tratamientos más eficaces, accesibles y mejor tolerados, y pone en valor que comprender la resistencia es el punto de partida para nuevas estrategias terapéuticas. En ese cruce entre biología tumoral, sistema inmune y tratamiento seguimos enfocando nuestro trabajo.