Nuestro grupo desarrolla varias líneas de investigación orientadas al estudio del microambiente tumoral y su impacto en la progresión del cáncer. Para ello, empleamos como modelos de estudio el cáncer de mama y de próstata, dos de los tipos de cáncer más frecuentes en la población.
Estas líneas se enfocan en el estudio de la relación entre el tejido adiposo y sus componentes celulares (adipocitos y células madre del tejido adiposo) y el cáncer de mama y de próstata. En ambos casos, el tejido adiposo forma parte del entorno que rodea al tumor y puede influir activamente en su crecimiento y comportamiento.
Actualmente trabajamos en colaboración con el Hospital de Clínicas, junto al Laboratorio de Radiofarmacia, para evaluar la utilidad de un radiopéptido como marcador de cáncer de próstata, con el objetivo de desarrollar un test diagnóstico que sea accesible para los pacientes.
Además, desde hace más de 10 años colaboramos con el equipo de ginecología del Complejo Médico Churruca-Visca. A partir de muestras de tejido adiposo mamario obtenidas durante cirugías de pacientes con cáncer de mama, analizamos cómo los adipocitos se modifican al interactuar con las células tumorales. Estos estudios nos permiten identificar posibles biomarcadores, es decir, señales biológicas que podrían ayudar al diagnóstico temprano, al pronóstico de la enfermedad y al desarrollo de nuevas estrategias terapéuticas.
Nuestro aporte se basa en el desarrollo de investigaciones básicas con aplicación clínica, con un fuerte enfoque traslacional, es decir, orientadas a que el conocimiento generado en el laboratorio pueda llegar al paciente.
Buscamos comprender los mecanismos biológicos que participan en el cáncer de mama y de próstata para contribuir a su prevención, detección temprana y tratamiento. La identificación de nuevas moléculas de interés no solo permite mejorar la clasificación de los tumores y predecir su evolución, sino también avanzar en el diseño de terapias más específicas y efectivas, con un impacto directo en la calidad de vida de los pacientes.
La prevención del cáncer es un eje central de la salud pública y debe abordarse de manera integral, combinando educación, investigación y políticas públicas.
Es fundamental concientizar a la población sobre los factores de riesgo modificables, como el tabaquismo, una alimentación poco saludable, el sedentarismo, el consumo excesivo de alcohol y la exposición a agentes ambientales nocivos. En este sentido, resulta clave promover hábitos de vida saludables y entornos más seguros, respaldados por evidencia científica.
La investigación cumple un rol esencial en el desarrollo de estrategias de detección temprana, que permitan diagnósticos oportunos y tratamientos más eficaces. Al mismo tiempo, es indispensable garantizar un acceso equitativo a los sistemas de salud, reduciendo las desigualdades sociales que influyen en la incidencia y mortalidad del cáncer.
Finalmente, generar evidencia sólida sobre intervenciones preventivas efectivas es clave para orientar las políticas públicas de salud, asegurando un impacto real y sostenido en la prevención del cáncer a nivel poblacional.
La investigación oncológica atraviesa actualmente una etapa de profunda transformación, impulsada por los avances tecnológicos y el mayor conocimiento de los mecanismos biológicos del cáncer.
En materia de prevención, uno de los principales avances será la personalización, basada en el perfil genético y molecular de cada persona. La identificación de biomarcadores permitirá estimar con mayor precisión el riesgo de desarrollar determinados tipos de cáncer, facilitando la implementación de estrategias preventivas más efectivas y oportunas.
En cuanto al diagnóstico, los avances en inteligencia artificial, secuenciación genómica y plataformas de diagnóstico no invasivas —como la detección de biomarcadores en sangre u orina— están modificando la forma en que se identifica el cáncer. Estas herramientas permitirán diagnósticos más tempranos y precisos, en etapas iniciales de la enfermedad, cuando los tratamientos suelen ser más efectivos y menos agresivos. Además, la incorporación de tecnologías de imagen de alta resolución, combinadas con inteligencia artificial, contribuirá a una mejor localización y caracterización de los tumores, optimizando la toma de decisiones clínicas.
Respecto del tratamiento, la medicina de precisión se consolidará como un pilar central. Los avances en inmunoterapia, terapias dirigidas y otras estrategias innovadoras ampliarán las opciones terapéuticas disponibles, dando lugar a tratamientos cada vez más específicos, con menor toxicidad y mejores resultados clínicos. En este contexto, la colaboración multidisciplinaria entre investigadores, profesionales de la salud y especialistas en tecnologías emergentes será clave para el desarrollo de terapias personalizadas y efectivas.
En conjunto, el futuro de la investigación oncológica es promisorio, con la convergencia de innovación tecnológica, medicina personalizada y enfoques preventivos que permitirán avanzar hacia diagnósticos más tempranos y tratamientos más accesibles y eficaces, con un impacto directo en la calidad de vida de los pacientes.
- La imagen muestra un cultivo primario proveniente de tejido adiposo periprostático de un paciente con cáncer de próstata. La fracción estromal vascular, obtenida luego de disgregar el tejido adiposo con enzimas, fue transferida a un frasco de cultivo para su crecimiento. Pueden observarse células adiposas madre adheridas al frasco de cultivo (Δ) y en suspensión gotas de lípidos y algún adipocito unilocular (Δ).
Esquema de los últimos hallazgos obtenidos en nuestro laboratorio. La caracterización del microambiente tumoral, tanto cercano como distante al tumor, evidenció cambios en la expresión de proteínas clave como FABP4, vimentina, CD44 y MMP9. Asimismo, el tejido adiposo adyacente al tumor libera factores solubles capaces de modificar procesos celulares fundamentales, tales como la proliferación, adhesión y migración, considerados rasgos característicos del cáncer, así como la expresión de marcadores asociados a un peor pronóstico en líneas celulares de cáncer de mama. Estos efectos dependen del subtipo tumoral, diferenciándose entre cáncer de mama con receptores hormonales positivos (CM RH+) y cáncer de mama triple negativo (CMTN).
Resultados recientemente publicados en la revista International Journal of Molecular Sciences (IJMS), Pagnotta et al Int. J. Mol. Sci. 2026, 27, 1129, https://doi.org/10.3390/ijms27021129 donde puede profundizarse el desarrollo experimental y el análisis detallado de los resultados.
- TA-adyacente: Explantes de tejido adiposo mamario adyacente (TA < 2 cm del tumor); TA-distante: explantes de tejido adiposo mamario distante (TA > 2 cm del tumor); CM RH+: subtipo molecular de cáncer de mama con receptores hormonales positivos (receptores de estrógeno y progesterona positivos y HER2 negativo); MCF7 y T47D: líneas celulares de cáncer de mama RH+; CMTN: subtipo molecular de cáncer de mama triple negativo; Vim: vimentina.
En el marco del Día Mundial del Cáncer, estos resultados ponen en evidencia la relevancia de la investigación científica para comprender la complejidad del cáncer y avanzar hacia estrategias de prevención, diagnóstico temprano y tratamientos más precisos, con impacto directo en la atención y calidad de vida de los pacientes.

