Nuestro laboratorio trabaja principalmente en cáncer de mama, la primera causa de muerte por cáncer a nivel mundial. En Argentina se detectan más de 22.000 casos nuevos al año y alrededor de 6.000 muertes por cáncer de mama. Además, más del 75% de los casos se dan en mujeres sin antecedentes familiares. Por estos motivos, estudiar el cáncer de mama es fundamental para entender por qué algunos tumores progresan o resisten a las terapias lo que nos ayudará a desarrollar tratamientos más efectivos y personalizados.

Existen tratamientos para cada subtipo de cáncer de mama, sin embargo, algunos casos presentan falta de respuesta. Es por esto que nosotros estudiamos los mecanismos de resistencia a terapias en cáncer de mama, como poder superarla y como estimular al sistema inmune para que ataque al tumor. También buscamos biomarcadores, moléculas que nos permitan predecir la respuesta a la terapia de los pacientes para poder seleccionar el tratamiento que más los favorezca. En particular, hemos descripto que la alta expresión de una proteína llamada mucina 4 está relacionada con la citoquina TNF alfa y es un indicador de peor pronóstico para pacientes con cáncer de mama HER2 positivo y triple negativo. Hemos demostrado en modelos preclínicos de cáncer de mama HER2 positivo que al bloquear el TNF alfa, la mucina 4 disminuye y el tumor responde a la terapia. Actualmente colaboramos activamente con el Hospital de Agudos Juan A. Fernández, el Instituto Oncológico Henry Moore, el Hospital Austral y el Instituto Alexander Fleming. Estas colaboraciones nos permiten obtener muestras de pacientes para validar los hallazgos obtenidos en el laboratorio.

Nuestro objetivo es comprender los procesos tumorales para hacer que las terapias sean más efectivas y personalizadas. Además, mediante la descripción de nuevos biomarcadores nos proponemos mejorar la selección de pacientes para obtener el máximo beneficio de las terapias.

En la prevención del cáncer es clave trabajar tanto en los hábitos de vida como en el acceso a la información y al sistema de salud. A esto se suma la importancia de la vacunación (como HPV y hepatitis B), de los controles médicos periódicos y consultar con el médico ante cualquier cambio permiten la detección temprana lo que mejora significativamente la posibilidad de tratamiento.

A futuro, la investigación oncológica apunta a ser cada vez más personalizada, integrando información molecular, genética y del entorno del paciente. Esto permitirá mejorar la prevención mediante la identificación de factores de riesgo individuales, optimizar el diagnóstico con técnicas más sensibles y desarrollar tratamientos más eficaces y menos tóxicos, lo que impacta directamente en la calidad de vida de los pacientes.

IMAGEN: Investigadores del Laboratorio de Inmunología Tumoral

  • Expresión de las proteínas mucina 4 (MUC4) y TNF medidas por inmunohistoquímica en muestras de cáncer de mama de pacientes, con cáncer de mama micropapilar (arriba), un subtipo histológico difícil de reconocer, más agresivo y con peor resultado clínico, comparado con muestras de carcinoma ductal invasivo (abajo). La marca marrón denota la expresión de mucina 4 (izquierda) o del TNF (derecha). La tinción violeta muestra los núcleos de las células. Encontramos que el subtipo micropapilar expresa mayor cantidad de mucina 4 y TNF que el otro subtipo, lo que podría utilizarse para facilitar su identificación en las muestras de pacientes.