En el Laboratorio de Glicomedicina, dirigido por el Dr. Gabriel Rabinovich, orientamos nuestras investigaciones a comprender los mecanismos del cáncer y la respuesta inmunológica, y en este sentido a buscar alternativas que puedan complementar las opciones clínicas actuales. Trabajamos en distintos tipos de cáncer como cáncer colorrectal, cáncer de mama, cáncer de páncreas, cáncer de piel, cáncer de pulmón, cáncer renal, gliomas y mieloma múltiple.
Principalmente, hacemos foco en las proteínas llamadas galectinas que tienen la capacidad de unirse a azúcares. Los azúcares se encuentran, por ejemplo, recubriendo las células y pueden tener diferentes estructuras. Así, no todas las galectinas se unen de igual modo a los distintos azúcares. Nosotros investigamos entonces esas uniones y las respuestas que se generan tanto en las células tumorales como también en el sistema inmunológico, un actor clave en el desarrollo y caracterización de la enfermedad, como así también en la eficacia de muchos tratamientos. En particular, focalizamos en cómo estas uniones afectan la respuesta a las inmunoterapias.
Actualmente trabajamos con distintas instituciones de salud como la Fundación para la Lucha contra las Enfermedades Neurológicas de la Infancia (FLENI), el Instituto Alexander Fleming (IAF) y el Hospital Alemán. Poder llevar adelante investigaciones con instituciones de salud aporta muchísimas ventajas en los estudios. Por un lado, con las respectivas regulaciones de bioética se puede trabajar con muestras provenientes de pacientes. Contar con este tipo de información es fundamental para complementar otras clases de estudios como los desarrollados en modelos animales. Esto aporta una mayor cercanía a la realidad de la patología tanto para comprender la biología que hay detrás como para analizar alternativas en la clínica. A su vez, el trabajo con profesionales del área de la salud permite una colaboración magnífica por su visión diaria en la problemática de la enfermedad. La presencia de múltiples disciplinas es muy enriquecedora por la posibilidad de focalizar en diferentes aristas. " Desde mi punto de vista, la ciencia al servicio de la salud es una gran red con actores sumamente diversos que sostienen y entretejen las investigaciones." señala Priscila A. Pagnotta, Becaria Postdoctoral CONICET, miembro del equipo de investigación.
Desde nuestro grupo, intentamos aportar mayor entendimiento sobre los procesos vinculados a la enfermedad, haciendo foco en el rol del sistema inmunológico en el cáncer con las galectinas como actores clave. A su vez, más allá de estos estudios que son la base fundamental en las investigaciones, tenemos como objetivo generar una ciencia traslacional que repercuta de forma directa en el ámbito clínico. En este sentido, se fundó GALTEC, una empresa de base biotecnológica que busca que los conocimientos generados sobre galectinas sean implementados en tratamientos de pacientes.
La prevención y la detección precoz son dos puntos muy relevantes en las enfermedades oncológicas. Ambos aspectos posibilitan reducir los riesgos de contraer cáncer como así también poder abordarlo en estadios más tempranos, aspecto que maximiza el pronóstico de los pacientes.  "En el campo de la prevención, es fundamental el desarrollo de investigaciones, pero considero que es igual de importante comunicar y tender un puente hacia la sociedad. La generación de una conciencia social respecto a hábitos, estilos de vida y periodicidad de estudios médicos es fundamental. A mi juicio, la comunicación extendida a nivel social por parte de la comunidad médica y científica es una gran necesidad que debe acompañarse de políticas que permitan a los individuos decidir sobre sus hábitos y acceder al sistema de salud. La investigación, la salud, la comunicación y el acceso a posibilidades son entonces, a mi visión, las bases indispensables para una sociedad con activa prevención y que promueva la detección temprana de enfermedades oncológicas." afirma Priscila Pagnotta y concluye: "Creo que el escenario avanzará positivamente en los próximos años. Inicialmente, el estudio del cáncer se centró en el análisis exclusivo de la célula tumoral. Con el correr del tiempo, comenzaron a cobrar relevancia otros componentes que rodean a las mismas y que contribuyen en el desarrollo de la enfermedad. Así, por ejemplo, se empezaron a considerar componentes del sistema inmunológico y con exhaustivas investigaciones se incluyó esta arista en ciertos tratamientos. Eso fue y es solo el principio. Cada vez más componentes emergen y el entendimiento de los mismos permite su posible futura aplicación en la clínica. Esto amplía el abanico de posibilidades para el diagnóstico, pensando incluso en la realización mediante métodos no invasivos. Por otro lado, conocer más componentes permite caracterizar mejor a la enfermedad. Una de las grandes dificultades actuales es que dos personas con el mismo tipo de cáncer pueden tener muchas diferencias en la patología. Por esta razón, se dice que el cáncer es un conjunto de enfermedades heterogéneas. En la línea de tiempo, auguro que en unos años se puedan ver las particularidades de cada paciente como si escaneáramos un QR, un código único que permita comprender las características propias y, en base a eso, aportar un tratamiento que resulte efectivo a su enfermedad. No es un camino sencillo porque existen muchos factores y actores involucrados, pero considero que el sistema científico y de salud van avanzando en la dirección correcta."

  • Tejido tumoral de cáncer de colon: Se puede observar una expresión elevada de Galectina-1 (en amarillo), principalmente producida por unas células llamadas fibroblastos. Se detecta una composición inmunológica que favorece el desarrollo tumoral (alta presencia de células supresoras derivadas de mieloides y células T regulatorias con baja cantidad de linfocitos T CD8). Por otro lado hay gran cantidad de células endoteliales (células que forman vasos), aspecto clave en el desarrollo del cáncer.
  • Tejido sano adyacente: Se detecta una baja expresión de Galectina-1 (en amarillo), con menor acumulación de células supresoras derivadas de mieloides y T regulatorias, mayor presencia linfocitos T CD8 y menor presencia de células endoteliales
  • IMAGEN: Reciente publicación del nuestro grupo, revista Immunity: Blidner et al., 2025