Cáncer y salud integral:
¿Por qué proteger los ovarios es clave para la salud de las pacientes, más allá de la maternidad?
Desde nuestro laboratorio en el IBYME nos enfocamos en la Oncofertilidad. Investigamos cómo la quimioterapia y la inmunoterapia afectan el sistema reproductivo femenino. Nuestro objetivo es prevenir la falla ovárica prematura en niñas, adolescentes y mujeres jóvenes que se encuentran bajo tratamientos oncológicos.
Buscamos "protectores" para preservar la función del ovario y del útero. En el laboratorio hemos demostrado el rol protector de la melatonina, el resveratrol y el esfingolípido Ceramida 1-fosfato (C1P). Hoy, nuestro foco principal es el estudio de la L-carnitina como un micronutriente clave para preservar la funcionalidad ovárica.
Trabajamos en forma permanente con distintas clínicas de fertilidad, uniendo la ciencia básica con la práctica médica. Es muy importante llevar tranquilidad a las pacientes y médicos: nuestras investigaciones demuestran que estos protectores NO interfieren con la eficacia de los tratamientos antitumorales. El objetivo es que la quimioterapia elimine el tumor con éxito, mientras nosotros cuidamos las células del ovario.
Nuestro mayor aporte es defender la calidad de vida de la mujer tras superar el cáncer. Es fundamental entender que, aunque una mujer no desee buscar un embarazo, cuidar la función de sus ovarios es esencial. Los ovarios producen estrógenos, hormonas vitales que protegen nuestro corazón, mantienen la fortaleza de nuestros huesos y previenen enfermedades neurodegenerativas. Proteger el ovario es proteger la salud general y evitar un envejecimiento prematuro del organismo.
Es importante trabajar en la prevención de las secuelas de los tratamientos antitumorales.
La oncofertilidad debe ser parte de la charla inicial tras el diagnóstico en una niña/paciente jóven. Prevenir es informar a tiempo: que cada paciente sepa que puede proteger su equilibrio hormonal y su futuro antes de iniciar su primera sesión de tratamiento.
Hacia una "Onco-protección personalizada".
Imaginamos un futuro donde el tratamiento contra el cáncer sea específico para el tumor, pero "invisible" para los órganos sanos, gracias al uso de protectores específicos "no invasivos" y de "bajo costo" como los que evaluamos en nuestro laboratorio del IBYME. La cura debe ser integral a nivel de la salud física, reproductiva y hormonal.
- Efecto protector del resveratrol frente al daño ovárico inducido por quimioterapia.
Imágenes representativas de ovario tras quimioterapia (izquierda) y quimioterapia combinada con resveratrol (derecha). Las flechas señalan folículos primordiales, que conforman la reserva ovárica. La quimioterapia reduce marcadamente su número, mientras que el resveratrol atenúa esta pérdida.
IMAGEN: Investigadores del Laboratorio de Estudios de la Fisiopatología del Ovario

